Ramiro

Ramiro

Martes, 03 Febrero 2015 06:41

La Risa Dormida

POEMA DE RAMIRO HERNANDEZ R. 3,II,2015

LA RISA OPACA

Canto la risa dormida,

la noche, su dentadura de plata,

su olorosa esencia olvidada

en que te recitaba silenciosos versos

y que ignoraba que lo eran

y se me quedaban enredados en la lengua.

 

BIFURCACION(poema)

El hombre se detiene.

Mira expectante a todos los lados.

El oído aguza.

Quién te ha podido engañar? Qué creíste oir?

Quién ha querido abatirte?

Es propio de esclavos

-dice el apotegma-

oir voces de cadenas.

 

OCEANO DE LAS PALABRAS

En verdad mi boca es pequeña

me confesó desdeñoso poeta

ante el caudal de las palabras.

Me ahogaré o flotaré como naufrago

en ese mar de olas antiquísimas?

He ido como pez tras ellas

también como peces de colores

pero sin merecer sus favores.

 

ENTORNO(poema)

Cercanos teníamos los ojos

y no nos encontrabamos aún.

Mejor que estuvieran lejos,

pero no tanto a las lindes de nuestros enemigos,

mejor a mitad de camino

entre nosotros y la enemistad.

 

COMO ULISES

Como él yaces sin oir

los cantos fraudulentos de la calle,

el ruidoso mundo bronco que pasa.

Sabes que estás en medio

del silencio y el prenderìo,

quiza alegre, quiza apenado,

en el crepùsculo contaminado.

asì fue como te mutaste en dos.

 

 

Martes, 03 Febrero 2015 09:47

Copia de Dos millones es mucho

"Dos millones es mucho"

Fumaron entonces dos tabacos bajo el banco de un viejo Saman.El paisa para calmar el dolor de la úlcera.

-¡Hola!Saludó alguien que acababa de saltar en la carretera.

He¡ José Pipa -Saludó Marcos Precio.

El hombre vino hacia ellos con los brazos abiertos. Era alto, colorado y inflado en las mejillas y traía un carriel echado a la espalda.Sonrió con marrulla.

-Ya me parecía que no iban a aparecer... Amigo y compadre se saludaron.

Marcos Precio presentó al Paisa. Se saludaron en silencio.Pero el compadre se sonreía y mostrabase contento con el encuentro.José Pipa no cesaba de mirar al paisa que con cuidado sobaba la guitarra sentado en un barranco.

-Cansado Amigo? El paisa adivinó que era con él.

¡Dolores!-suspiró, pasando la mano por el estómago.

-Lombrices , mi señor?, preguntó decepcionado.

-No, puede ser una úlcera pasajera -sostuvo el Paisa sin mucha fe.

-Y bien... ya pensaste en el negocio, preguntó Marcos Precio mientras oía a uno, oía al otro pasando el tabaco con la punta de la lengua de un lado para el otro de la boca, como quien no quería la cosa.

El compadre José Pipa reventó un espartillo y se quedó un momento escarbándose los dientes pensando en que el Paisa bien podría ser una vaca con tapaos.

-No sé, dijo por fin, dos millones es mucho.

Falta la revision del médico, concluyó, mientras rumiaba dudas.

-Sí, dos millones es mucho y faltando la revisión del médico, quizá éste se quede con toda la plata. Uno no sabe. Observe Ud. Marcos que anda con cólicos. Marcos Precio soltó una lágrima. Su compadre José Pipa lo llamó a razonar. "Diablos no necesita llorar así" y lo tomó por el hombro y se lo llevó aparte. El Marcos Precio, triste, le respondió : "Es un tipo noble, oye bien, que es lo importante, tiene oído de tísico, fino como la liebre, basta que se le diga dos veces un verso y él nunca se olvida,lo entona ahí mismo. Pero además tiene un olfato de perro, sabe chismes de mujeres por el olfato. Además no es que tenga mucha muela, come tanto como un pajarito y para caminar es un camello. -Que sea lo que Dios quiera dijo por fin el compadre y sacó un manojo de billete del carriel. -Listo, dijo Marcos, vamos a celebrar con unos tragos.

No fue preciso ayudar al Paisa, él mismo se levantó, se terció la lira y tanteando en el aire con el bastón echó a andar.

-Ves,está bien-,Cierto que estás bien Paisa?, preguntó con convicción Marcos Precio.

 

TRAGICA LECTURA DEL QUIJOTE (relato) En abril de este año, lluvioso por cierto, me encontraba solo en mi apartamento leyendo o mejor releyendo el Quijote con el fin de sofocar una serie de pensamientos e ideas que me atormentaban como si fueran arañas reptantes por el techo. Sí, eran como bichos, como gusanos peludos producidos para generar dolor físico y psíquico. Tenía una agonía inaguantable en la que no podía discriminar si era la vida o la muerte la que la producía. En eso estaba cuando oí tres toques en la puerta .Miré por el ojo de buey y vi aun hombre en huesos bastante alto con una guadaña mohosa montado en un táparo de caballo también harto de años. La orfandad de vivir solo hizo que la abriera la puerta de par en par y le permitiera la entrada. Al saludarme se presentó como un agente de una librería recién abierta que se llamaba SANCHO PANZA y traía en el otro brazo un hermoso libro de tapas negras con filigranas en oro y cintillas relucientes que quería regalarme con la condición de que le hiciera propaganda a la librería editora. Yo acepte siempre que no me condicionara a comprar alguna otra cosa. Eso le advertí, pero el insistía en enseñarme el libro, y con algo de presión se adueñó de mi apartamento. Empecé a sospechar de sus intenciones, pero me contuve en expresárselo y me dispuse a seguirle la corriente como se dice. Pero la curiosidad me embargó y le hice la pregunta del millón:”Bueno, señor, ¿por qué me ha escogido precisamente a mí para su promoción?” El me respondió que todo se debía el azar y que mi carácter le era muy fastidioso. No dudé en recriminarle que su respuesta me hería. El se rió y me dijo que venía precisamente a matarme. Eso fue el colmo de todo. Lo expulsé inmediatamente de mi apartamento. Al oír mi actitud de amenaza, él tornó a lanzarme guadañazos a diestra y siniestra contra mi pobre humanidad. Sólo sé que ahora convalezco en una de las clínicas de mi promotora de salud teniendo como argumento de veracidad de lo ocurrido el libro con filigranas de oro, que debió caérsele al inefable caballero de hace siglos.

Ramiro Hernández Restrepo Medellin, abril 17 de 2012

 

 

Lunes, 02 Febrero 2015 08:46

El problema de escribir

19 de Mayo 2014

Ahí viene el problema de uno escribir para los pobres, tanto de espiritu como de cuerpo, o sea que no quieren saber leer ni escribir,sino sobrevivir de una manera práctica, es decir pragmatica, bajo formas vulgares utilitaristas de bien y mal, valores que a la larga se unifican en un símbolo vil que se llama dinero para comer por comer y no precisamente para vivir mejor sino para satisfacer la demanda del oligarca capitalista que impone hasta la manera con la que deben comer los pobres que no sólo se tragan el papel celofan sino la marquilla y la pequeña mentira en pequeñas letritas que nadie lee ni entiende porque el bolo publicitario ya ha hecho de antemano su tatuaje en el estómago y a lo largo de la garganta de la demanda mercantil de consumir por consumir bajo la creencia de que ello le satisfará para eterna memoria y sera un meritorio mas dentro de la canalla de la masa que vocifera a diestra y siniestra para donde va vicente para donde va la gente y que precisamente es mas porque no lee ni una estampilla, de ahi que yo no escriba ni publique para ese estilo de gente embobada en vitrinas y bits digitales, sino para aquellos que aspiren a una vida mejor leyendo de manera consciente , incluso por debajo del lenguaje, o sea con sangre para que vean que la sangre es espiritu que lleva a la ARMONIA que es precisamente el tema a que obliga esa página mundial tuya y que voy a tratar de desmenuzar ahora mismo delante de ustedes bajo los auspicios de SOFROSINE, esa diosa que entre los griegos calmaba toda la hibris, toda esa fiebre misteriosa de ira, locura,soberbia inmoderada que se apoderaba de pronto de ciertos individuos.vamos, entonces a ver si me alcanza el impulso, porque la palabrita esa tiene que ver con otras palabras aún menos reflexionadas o que estan cargadas de mucha ideología publicitaria mercantil que no deja ver los´árboles como se dice en un proverbio chino de ciertos bosques que no permiten que se vean los arboles heroícos y dignos.La armonía en musica, pues, es acorde, y en la vida social es acuerdo, vida social ordenada, o sea trascender la bipolaridad dialectica y rescatarse en la unidad.Uno de los atributos de la armonía, pues, es la salud que no es contraria a la enfermedad, sino que es el producto de una gran enfermedad, de una gran lucha de contradicciones donde la unidad del goce ha cantando una gran victoria , un perfecto descanso que es la ataraxia, el mismo efecto de la clasica atica que se llenaba de euforia colectiva cuando salia luego del drama tragico de Esquilo, pero que cada cual sólo daba cuenta de sí mismo, de su entusiasmo, como un regalo del acaso, o de un gran Dios.El que no haya vivido este tipo de drama nunca sabrá nada de armonía, esa certeza tan inmediata que sólo la han alcanzado los niños....continuará...

Domingo, 01 Febrero 2015 04:29

ES MEJOR SABER QUE SER DR

Al promediar el siglo XIX llegó a Titiribí un personaje al que todo suroeste antioqueño que se respete habrá oído mencionar alguna vez pero que para algunos suele ser mitad leyenda y mitad historia; personalmente me atengo a lo último pues el haber vivido allí tuve la oportunidad de leer escrituras de tan lejana época en el archivo de la Notaría y para ser más preciso en muchos pasajes de esos documentos aparece el nombre del fulano ya como dueño de ingentes latifundios, ya como colindante entre otros, aparte de que por motivo ninguno pudiera ser producto de la imaginación la pequeña capilla u oratorio que también conocí en el SITIO VIEJO legendario que tanto enriqueciera al folclor antioqueño no sólo por haber sido lugar de trabajo de Antonio José Restrepo a quien sus amigos y relacionados apodaban cariñosamente Ñito al igual que su eterno rival Salvo Ruiz, celebridades ambas que hicieran de Sitioviejo La Otramina y Bolombolo escenarios nunca superados de sus chispazos de agudo ingenio y de la rima de sus improvisaciones y repentismos sino también por haber sido la mina de Sitioviejo epicentro de las cavilaciones y excentricidades costumbristas del inimitable escritor-ingeniero Efe Gómez, el mismo que acuñó el dicho de que es mejor saber que ser doctor pero que pese a todo fue un auténtico maestro de las ciencias metalúrgicas y de otras yerbas del talento, hombre probo y de claro discernir pero que vivía como los toches de guayabo en guayabo al punto que una de sus obras de literatura fue por él mismo bautizada con el sugestivo mote de “Guayabo Negro” y que con esto queda dicho todo. Pues bien, retomando el hilo de estas deshilvanadas memorias debo agregar que el haber conocido el oratorio particular a que me referí al principio, vino a mi que fue en lo alto de su campanario donde tuvo lugar una de esas escenas de novela-ficción precursoras del macondismo moderno en el que uno no atina a saber en dónde termina la realidad y en qué punto comienza la fantasía, versión Remedios La Bella, la misma que con sus actos levitatorios y alucinaciones perturbara las mentes de Aracataca; así don Efe, ya en las postrimerías del siglo hallándose presa de una rasca de las que algunos llaman pasma o guayabo, cuando el pulso se torna vacilante y el cuerpo todo sudoroso trata de tirar la toalla como dicen los seconds por estar en el mes bajo nivel del biorritmo , pasada una noche de borrasca etílica no vio camino diferente de encaramarse en el campanario del oratorio tal vez para quedar fuera de la visita de acreedores y policías y una vez allí parapetado entra en uno de esos famosos trances que tanto hombre curiosos tienen asignados, laguna por ejemplo, pero que los más letrados llaman delirium tremens lo que seguro querrá decir delirio tremendo que es cuando el sujeto pasivo comienza a ver monjitas trepadas en bicicletas de alta competencia o camellos azules jugando fútbol, y asegura don Efe en “ Mi Gente”-uno de sus mejores productos literarios- que fue a poco de encontrarse encaramado en ese campanario cuando escuchó voces femeninas y que al tratar de precisar la procedencia pudo percatarse de que eran nada menos que ellas- las campanas- las que le dirigían la palabra, siendo entonces cuando se dio inicio a uno de esos coloquios adobados con ingredientes llámense humorismo, folclor, misterio y hasta filosofía pero de la fina: don Efe prestó atención, al punto de tomar atenta nota del relato que le hacían ya que todo lo va narrando con tal nitidez y suma de detalles que lleva al lector al extremo de escuchar “el metal” de esas voces fantasmales que le hablan de la historia de Sitioviejo cuando todavía el minero raso Ñito tira estampa(1) en el socavón o ejerce de parihuelero pues como todos lo sabemos o debiéramos de saberlo es la parihuela un cajón de madera que tiene dos pares de azas de lo mismo y sirve para que los trabajadores carguen en ella el mineral que consiste en cascajo, pedazos de piedra y tierra, todo revuelto; ésto lo hace Ñito según versión de las campanas que aseguran además haber sido testigos de la mayor excepción no sólo de tales anécdotas sino de muchas mas por ejemplo las riñas a cuchillo en donde los rivales se pegan de la punta de un pañuelo sin que ninguno pueda soltar como no sea para “boquear” como ellos dicen o bien, el encontronazo entre Ñito y los Jóvenes Pombales, buenos mozos e inteligentes oriundos de Concordia de donde venían de pronto a buscar ruido y camorra con sus trovas y finas ironías; en todo caso la muenda dizque tuvo como escenario la tienda de un señor de apellido Vélez a mitad de camino entre la mina y la cabecera a donde arrimaron los Pombales vihuela en mano averiguando si acaso en los alrededores se conocía alguno que supiera de trovas pues habían oído la fama de jornalerito que parahueliaba en la mina y por más dizque tenía asomos de trovero; el dueño de la tienda les contesta que tengan una migajita de paciencia que en aínas debía estar pasando por ahí el fulano del cuento para que aprovecharan la oportunidad y se vieran los tomines con él, cosa que ocurrió en efecto minutos más tarde. Y de qué modo…. llegar Ñito con su indumentaria de peón raso y el menor de los Pombales rasgar la vihuela fué todo una sola cosa y pienso que mis lectores o la gran mayoría debe conocer mejor la historia de lo que sucedido allí ese día entre semana, casi a la oración, cuando el mejor improvisador y rimero del mundo les hizo tragar el cabo a los concordianos petulantes hijos de papi. Al rasgueo del instrumento, fué de la siguiente guisa como le espetaron a Ñito: “Trove trove compañero Dicen que usted es poeta Y lo creo pues se ve Que no tiene una peseta…” A lo cual el parihuelero como un rayo responde, todo de un sólo envión y sin respiro, sin dar tregua ni descanso a sus contrincantes, cosa que no pudieran reponerse del susto o le picaran: “No tener una peseta Es el mayor de mis males Ah…malaya quien tuviera Plata como los Pombales Lo que no tienen en plata Lo tienen en animales Porque son la misma cosa Animales y Pombales Los unos viven en casas Y lo otros en corrales Porque son la misma cosa Animales y Pombales Unos toman aguadulce Y los otros aguasales Porque son la misma cosa Animales y Pombales…” Y en esa misma tónica prosigue la letanía que parece no tener final ni dejar resuello, agotada la respiración pero sin que el contendor pueda rearmarse e iniciar su desquite, visto lo cual los buscarruidos ante la imposibilidad de seguir midiéndosele en ese terreno a semejante monstruo no vieron mas alternativa que arrebatar el tiple a Ñito para ponérselo mejor de corbata, según versión de los interlocutores, siendo por tanto esa la primera corbata que engalanara la nuca de su excelencia el Dr. Antonio José Restrepo, embajador de Colombia ante la ONU de la época. Escucha don Efe esos relatos y aprovecha una pausa para inquirir de sus contertulias las campanas…. -Bueno ¿Y ustedes quiénes son? -¿Nosotras?-respondieron las interpeladas- aunque no lo creían fuimos fundidas ni más ni menos que en Francia, a donde prestábamos servicio en una hacienda que el Amo tenía allá en Normandía y además era miembro de la Nobleza; hacíamos de esquilones de unos pastores que apacentaban grandes rebaños y nos tañían a la hora del yantar; fuimos luego importadas aquí y ahora henos, convertidas en campanas de capilla…. ¿Cómo se te hace? -Muy sencillo muchachas- dizque replicó don Efe-eso mismo le pasa a todo míster que viene a Colombia. ¿Y cómo se llama el amo? -Era el Conde de Bourmont, el amante de Margarita Gautier, protagonista de la célebre novela de Alejandro Dumas (2) quien lo hizo figurar con el supuesto apelativo de Armando Duval y quién una vez muerta Margarita-porque ella murió tísica en Paris- el amo entró en estado de melancolía y vino a parar a éstas tierras en donde se estableció. Luis Augusto, Conde de Bourmont, murió en Paris en el año de 1846: fue mariscal de campo y ministro de Napoleón. Se dice que tuvo un hijo heredero de sus títulos nobiliarios y de su fortuna, pero no existe evidencia en cuanto que tal hijo pudiera ser el mismo personaje a que nos hemos venido refiriendo en estos apuntamientos, pero tampoco nada que lo contradiga.

1) Asegura con clavos el enrielado al durmiente.

2) La Dama de las Camelias.

Ramiro Hernández Restrepo Venecia Antioquia Febrero 10 de 2013

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