Domingo, 18 Septiembre 2016 16:01

HAYKUES EN BAJO CONTINUO

Escrito por
Valora este artículo
(0 votos)

Hay como unas ganitas, languidicentes llamitas, de escritura, no como de orinar, no como de defecar, fisiología hacia afuera,tampoco como de orgasmo hacia adentro, un gustico,un deseo de escribir automático como salir corriendo de pronto sin ton ni son como un loco y llegar como a un sitio saciado, calmado de sed en los que miramos con indiferencia ese cuerpo desnudo que tanto nos tiranizó un día, ese simulacro de deseos enroscados mordiéndosen ahí en la cama, en la pradera, o en el azul transparente del agua sensible y pretensiosa, momento de suspenso del ser , o mejor, del cuerpo, no fijado a ningún fin, sentido, a ninguna tarea útil, un conato de algo que no sabemos qué entre el deseo, las ganas, el querer y la necesidad mecánica de hacer algo con las manos, con los pies, tal vez de asolearse en el estrecho pradito que tiene tu urbanización, en fin salir del encierro frio de tanto por hacer y sin ganas de no hacer nada que nos torture y nos saque de la cuerda floja entre el vacío y el horrible gesto de la realidad dolorosa en la que casi siempre nos recluímos para sentir que existimos en el normal traginar de la urbe con sus ronquidos, sus alarmas, su devenir encadenado que es la rutina que viene de ruta, la misma del centro a tu casa y de tu casa al centro, de qué, no lo sabemos, un mero decir para ubicarnos en la cotidianidad con sus cuotas de tiempo o de espacio que vamos menudeando por la calle,entre paredes, buscando vivir en la muerte que es ese imaginario en el que alguna vez quisiste vivir como el paraíso encontrado, ese sueño en que no despiertas con los ojos, pero que queda un resaguito de conciencia que te hace dar cuenta que has trascendido la dolorosa y mezquina realidad y has ascendido al espacio de lo onirico negándote a dar vuelta mirada hacia atrás y quedas imbuído de una media felicidad, de un medio inestable goce en que todo tu cuerpo, tu pasado, tu presente, tu devenir se encuentra resumido y entras en una terquedad de que de pronto el vidrio se quiebre, la burbuja estalle para una valor mas intensivo de tu felicidad permanente, duradera como nunca la habías tenido por encima de las utopías, las ilusiones y las fantasías mercantiles que tu dinero  ni tu trabajo alcanzaba como ese sueño erótico suspendido, contenido de tu músculo fálico empujando la piel que envuelve todo el cuerpo en el que te niegas a conseguir lo que has conseguido siempre, en arrojar de tí un tesoro que te urge a que lo quemes de una, ese negarte a destruir lo nuevo envuelto por tu deseo, creado por tu deseo y no volver a empezar con el dolor y los traumas de que el deseo vuelva a engendrarte en tu mente aquel paraíso del que no quisieras verte arrojado a conciencia de mirar como lot la cara de la desgracia, del dolor de la máquina erótica comiendose otro cuerpo y el propio, envueltos, en amor envueltos sin soltarse alcanzando la completitud de la envidia de los órganos, el fálico envidiando las mamas, las mamas configurando sus falos, ambos en la boda más fulminante horadando el aire comiéndosen mutuamente el espíritu del semen, cuerpos suficientes, armónicos no necesitados de nada....

Visto 421 veces

Deja un comentario

Asegúrate de llenar la información requerida marcada con (*). No está permitido el código HTML. Tu dirección de correo NO será publicada.

Joomla templates by a4joomla