Miércoles, 30 Marzo 2016 01:11

ESTRIDENCIAS QUE ARRULLAN

Escrito por
Valora este artículo
(0 votos)

Aquí los oídos atentos o humillados

oyen volverse añicos la dura noche.

Silentes aves fantasmales

que en el día cantaban

vuelven dormidas sin cuerpo.

Solo un rugido sordo tenebroso

lo que quedó de la bestia desplumada

en la distancia enjaulada

brama, se queja o se estruenda

con la energía descomunal de lo que no duerme

de lo que tiene entrañas  de acero.

Visto 515 veces

Deja un comentario

Asegúrate de llenar la información requerida marcada con (*). No está permitido el código HTML. Tu dirección de correo NO será publicada.

Joomla templates by a4joomla