Miércoles, 03 Febrero 2016 03:43

INFANCIA

Escrito por
Valora este artículo
(0 votos)

MIS MANOS SUPIERON DE FABRICAR MARES EN UN BALDE COMO EL DE MAMÁ LEONOR

DONDE SE HUNDIERON MUCHOS BARCOS DEL CUADERNO ESCOLAR,

LA  ALEGRÍA DE MONTAR LA TRISTE ZORRA DE MI TÍO.

LA MÁSCARA DE LA MUERTE QUE ME PONÍA EN LA NOCHE

PARA ASUSTAR TRANSEUNTES CUANDO QUITABAN LA LUZ,

EL NIÑO JUSTICIERO CON PISTOLA DE PALO SIN PARODIAR,

LA COLA DEL VIENTO LEVANTANDO POLVO Y PAPELES

CORRIENDO COMO DESMENTIZADO POR LA CALLE DE TIERRA,

LOS CUENTOS DE ESPANTOS BAJO LAS NOCHES ESTRELLADAS CON APAGÓN,

VER CON ALEGRÍA TRISTE LOS ATAUDES EN HOMBROS

POR LA CALLE QUE LLAMÁBAMOS EL TALEGO RUMBO AL CEMENTERIO,

EL CASO DE DON PEPE QUE EN UNA NOCHE SE JUGÓ AL NAIPE LA CASA,

EL SUEÑO EN QUE MONTÉ UN TRICICLO QUE NO TUVE,

LAS COMETAS QUE HICE QUE NO SUPIERON VOLAR,

EL GOLPE EN LA CABEZA DE UNA PIEDRA QUE NO ME MATÓ.

EN FIN TANTAS COSAS QUE DE NIÑO PASARON

QUE TAL VEZ JUNTAS PUEDAN SER LA ALEGRÍA.

Visto 470 veces
Más en esta categoría: « HOLOCAUSTO VISION TERRENAL »

Deja un comentario

Asegúrate de llenar la información requerida marcada con (*). No está permitido el código HTML. Tu dirección de correo NO será publicada.

Joomla templates by a4joomla